3.-Coherencia y conciencia colectiva


La inteligencia intuitiva del corazón. Un camino hacia la coherencia personal, social y global.

 

Muchas personas saben qué se siente al estar en un estado de armonía y fluir, donde cuerpo y mente trabajan juntos y hay una conexión genuina con los demás. Es fácil disfrutar de esta experiencia sinérgica, aunque a menudo suele ocurrir por casualidad, y no por nuestra intención o deseo.  

¿No sería excelente poder producir esta sensación cuando lo deseemos en nuestra comunicación diaria, proyectos y desafíos? 

Se puede aprender a activar y mantener la sinergia corazón-cerebro y prevenir que el estrés produzca hábitos, que afectan a nuestra claridad mental y capacidad de discernimiento.

En cuanto a los hábitos que ya no facilitan nuestra tarea, esa forma de vivir en paz con claridad y felicidad, muchas veces no están dentro de nuestro campo de observación, nuestra conciencia. Sin embargo, hay ciertos tóxicos que nos afectan a menudo y degeneran nuestra actitud a los que podemos ir rescindiéndoles el contrato y liberarnos de ellos. Cuando hacemos esto, responder creativamente a desafíos personales, sociales y globales es más fácil, brindándonos mayor intuición y fluidez. 

 

Nuestra misión es simplificar el proceso de conectar nuestra intuición con la fuente de sabiduría original para descubrir quiénes somos realmente. 

A continuación, gracias a Conciencia Mundial, quien ha traducido el vídeo, os dejo con la agradable sensación de la Ciencia del Corazón.

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Comentarios: 2
  • #1

    Miguel Alarcón Gutiérrez (lunes, 11 agosto 2014 17:39)

    Una preguntita... ¿Esa coherencia de la que se habla en el vídeo puede ser la "intención"?
    Muchas gracias
    Miguel Alarcón
    www.centromagna.com

  • #2

    tuacierto (lunes, 11 agosto 2014 17:49)

    Coherencia, como sabemos es cuando el corazón y la mente se ponen de acuerdo. Muchas veces no verbalizamos impecablemente (me refiero al 1er acuerdo de la sabiduría tolteca. Impecable=ser responsable de lo que dices, que no cause dolor desde tu mente hacia el otro); sin embargo, cuando ejecutamos la acción podemos ser coherentes con lo que realmente hemos pensado, aunque hayamos pronunciado otra cosa. Es así el lenguaje del corazón. El de la mente, se ve sometido muchas veces a "lo aceptable socialmente" y "lo inaceptable...", sin embargo, con la acción somos más libres de hacer bien sin etiquetas de "bonachones" ni de "superficiales", eso crea salud.
    La intención puede no llegar a realizarse, cuando caemos de la vibración de ese deseo, cuando trabajamos en la acción, entonces sí que ha culminado la intención. Entonces, aunque sí nazca de la intención esa coherencia, no es concluyente, puede ser saboteada, por ejemplo, por miedo (alejamiento del amor).
    Gracias, Miguel :)