Coaching Combi

Imagen de un despacho donde desarrollar Coaching cognitivo y Coaching emocional

Por mi experiencia con la metodología nuclear del Coaching, al combinar sesiones de Coaching personal Cognitivo (neo-córtex/razonamiento/aprendizaje) con sesiones de Coaching emocional (sistema límbico), para desestresar y desanclar en tu sentir aquellos rechazos emocionales, donde seguimos anclados, a pesar de comprenderlo y experimentarlo, el resultado es muy potente, aceleras tu proceso. Ya no se pelea tu mente con tu sentimiento. De manera que aquello que comprendes, también lo aceptan tus células. Desaparecen los rastros limitadores arraigados desde la etapa que sea (antes de nacer, nacimiento, infancia, pubertad,...) y obtienes esas alas que te permiten elegir modulando tus miedos.

El coaching cognitivo se encarga de tu desarrollo, ampliar tu perspetiva, obtener más claridad, eficiencia y tranquilidad, obtener aquellas herramientas que no nos han trasladado en las bases de nuestro aprendizaje, ahora las recibes a tu medida, tu tempus y tus modelos mentales (creencias + valores). Sin embargo, puede que estés en lucha interna, que no se comuniquen eficazmente tus hemisferios cerebrales (el derecho que se encarga de los sentimientos, el habla, la creatividad,... y el izquierdo que se encarga de la toma de decisiones, organización, normas,...) por lo que haya una resistencia al cambio no cognitiva (estás predispuesto y lo deseas, pero, a pesar de que lo entiendes y pones voluntad en tus ejercicios, la tensión emocional te aleja de la tensión creativa: ser tu propio diseñador. Estás cargando con recuerdos reales o inventados, incluso de otros -neuronas espejo- que te llevan a ralentizar en ciertas áreas de tu crecimiento). Tal vez te resuene que, en ciertos aspectos te sientes líder propi@, sin problemas, con rapidez, sin embargo en otros, observes, a pesar de capacitarte y obtener habilidades, que no avanzas!  

Esto sería un ejemplo típico de cambio de creencias, por ejemplo, imagina que deseas ser artista, que te gustaría desarrollar tu talento pintando cuadros, que recibes formación, que lo intentas y no hay manera de sentir satisfacción. Imagina también que, en algún momento de tu vida, llegó a ti la creencia de que no eras creativ@. Podemos cambiar la creencia, observando y valorando tu arte, viéndote. Sin embargo, hay una lucha interna ahí, como en sombras, que te impide verlo realmente, te impide sentirlo, que te lleva a sonrisa forzada, que no encaja totalmente, como un triángulo intentándolo colocar en un cuadrado. Sencillamente, aún te sientes un cuadrado, aún a pesar de saber que eres un triángulo, pues actúas como tal. Ahí está la magia del coaching wingwave (si me permites la expresión) ya que se desancla aquello que te impedía ser tú mism@, se puede parecer a un insight, rehacer realmente, sin residuos, tu cuadrado se queda en la anécdota, ya no te pesa.