41.- Cuando tu caminar se resiente

En un amplio sentido, un sentido holístico, tu caminar habla mucho de ti. Tu ritmo, tu fortaleza, tu decisión, tu estado anímico.

Cuando tu parte física se resiente y no te permite llevar tu paso habitual es importante observar tu propio interior, pues la sintomatología externa siempre alude a una causa interna no superada o tolerada.

Hablando del síntoma, podemos recabar información desde varios especialistas como traumatólogos y fisioterapeutas. Vamos por partes, aunque en la que voy a intervenir más es en la causa, el resto lo dejo a los doctos en la materia.


Enfermedades terminadas en "itis"

Todas las enfermedades que terminan en “itis” se manifiestan cuando la persona siente una ira reprimida, por ser demasiado insegura y dependiente de los demás como para expresarla. También tiene mucho miedo a la autoridad de alguien que la hizo enojar y no se atreve a expresarlo, a dejarlo salir. Tiene la impresión de "no tener salida". Este temor se relaciona con una situación sucedida justo antes de la crisis de la enfermedad que dificulta tu andar físico por la vida, el cuerpo te frena para que observes tu conducta y toma de decisiones.

El mensaje que tu cuerpo te envía es que no esperes más para expresar lo que sientes. Ya hace demasiado tiempo que te contienes.

Tu cuerpo no te dice que huyas de la situación que provoca esta cólera y este miedo, sino que la vivas en el amor, tomando en consideración tus límites y los de los demás.


Trocanteritis, bursitis, síndrome del túnel carpiano

La trocanteritis, la bursitis o el síndrome del túnel carpiano, son aspectos físicos dolorosos que nos llevan a depender de tratamientos y de una renovación física de conducta. Nos limitan en la vida diaria y en el descanso nocturno.

En los enlaces insertados puedes tomar información al respecto de los síntomas externos, algunos de los cuales, como verás, indican una posible causa externa como resultado del sobreesfuerzo de haber sufrido durante años afección, por ejemplo en el pié izquierdo, con lo que se resienten la cadera y pierna derecha. 

La parte izquierda de nuestro cuerpo nos informa revisar en nuestro interior la parte sensible, la femenina y creativa. Si has estado años resentido o resentida de esta parte, has sobrecargado la parte derecha: la de las decisiones, la parte analítica, la razón sin contar con el corazón, pues te costaba andar desde la izquierda.


En general, la dificultad física en una pierna puede indicar que tienes miedo de avanzar en un proyecto o de ir a tu trabajo. ¿A qué o a quién te quieres aferrar?

El miedo o la tensión interior que vives en ese momento hace que te pongas rígido en lugar de ceder y hacer lo que tienes que hacer con alegría.

Una pierna hinchada indicará que la persona afectada se contiene de avanzar hacia una meta cualquiera después de haber hallado una solución.

Si sufres inflamaciones, tu cuerpo te dice que retienes líquido por falta de confianza en tus capacidades y talentos, y que te creas barreras y límites. El mensaje que recibes es que cedas y te arriesgues más siguiendo los dictados de tu corazón. Elige tu solución en lugar de mantener el conflicto en que vives.


Si el entumecimiento se produce en las piernas tiene una relación con el "hacer". Se manifiesta en la persona nerviosa, que no quiere sentir. Puede ser que busque ocultar su sensibilidad ante los demás en lo que hace o proyecta hacer, o que se exija demasiado en todo lo que realiza y no quiera sentir lo que vive. Así se priva de ser la persona sensible que es en realidad y se deja invadir por su ansiedad.


Cuando una de tus extremidades se entumece, el mensaje de tu cuerpo es el siguiente: "Deja de creer que lo que sucede no te afecta, deja de creer que eres insensible". Esta actitud te retrasa en lo que quieres hacer. Observa qué te asusta del hecho de atreverte a reconocer lo que sientes ante ti mismo o ante los demás. Verifica si tu ansiedad tiene base. Concédete el derecho a tomar decisiones diferentes en lo que haces (manos o brazos) o en lo que proyectas hacer en el futuro (pies o piernas).

 

La persona que se ocasiona un esguince se siente obligada a ir en cierta dirección (piernas) o a hacer algo (manos) en contra de lo que quiere realmente. Se deja dirigir, va más allá de sus límites y siente que no puede decir "no" a los demás. Tiene miedo de no respetar ciertas normas. Su esguince le da la excusa necesaria para detenerse. Recuerda practicar más la asertividad, empieza por pasitos, hasta que hayas creado el hábito de ese nivel de comunicación.

 

Esguince

El hecho de sufrir un esguince te indica el grado de sufrimiento al que te sometes si insistes en seguir viendo las cosas a tu manera, es decir, según tus reglas. Te ayudaría ser más flexible. En lugar de creer que te imponen algo contrario a lo que deseas, es interesante que averigües los motivos de los demás. Puede ser que, después de hacerlo, aceptes la versión del otro o adquieras consciencia de que no puedes responder a sus expectativas porque están más allá de sus límites. Debes hacérselo saber a la persona involucrada. Si te impones a ti mismo una cierta dirección, verifica en tu interior el temor que te motiva y si éste todavía es real para ti. Si eres más flexible contigo mismo y con los demás, te será más fácil responder a tus necesidades.

El muslo es el enlace entre la pierna, que nos lleva hacia delante, y la cadera; su significado metafísico tiene que ver con los deseos y las sensaciones. Al muslo también lo recorren importantes vasos arteriales y venosos que aseguran la vascularización de las piernas. Como los vasos sanguíneos tienen relación con la circulación de la alegría, el dolor en un muslo está relacionado con una dificultad para encontrar placer en los proyectos futuros debido a una parte nuestra demasiado seria. La persona que sufre de dolor en el muslo se contiene y con frecuencia quiere probar su valor a alguien o a los demás.

 

El mensaje que te envían tus muslos es que te permitas realizar los deseos del niño que mora en ti y que quiere jugar y divertirse. Esto no quiere decir necesariamente que debas olvidar tu lado serio, sino que aprendas a equilibrar mejor las necesidades del adulto y del niño que llevas dentro. No debes creer que tengas que escuchar siempre a tu parte adulta (que es el eco de la voz de mamá y papá). Tú eres ahora tu propio jefe.


Dolor de piernas

Cuando el dolor se manifiesta durante la marcha o estando de pie. 

Es evidente que sin piernas es imposible impulsarnos hacia delante para caminar o para correr. El dolor en la pierna tiene una relación directa con nuestra forma de hacer frente al futuro, con nuestra capacidad de impulsarnos y avanzar en la vida. Indica los temores que se experimentan en este aspecto; el miedo a arriesgarse a algo nuevo o a realizar acciones que nos lleven hacia la meta actual. Puede estar relacionado con un nuevo trabajo o con el ser amado. Por otro lado, si la pierna duele sobre todo en posición de reposo, el mensaje indica que esta persona no se permite detenerse el tiempo suficiente como para prepararse para un nuevo destino.

 

Si la pierna te duele durante el movimiento, el mensaje es preciso: tu cuerpo te dice que reflexionar demasiado antes de avanzar no te beneficia. Esta reflexión prolongada o tu indecisión provienen de tus temores. Estos últimos, aunque pretendan ayudarte a no cometer errores, te impiden vivir una o algunas experiencias que necesitas en este momento. Desarrolla más confianza en ti y en el Universo, lo cual te dará el aliento necesario para pasar a la acción. Si por el contrario, el dolor de pierna se produce sólo en estado de reposo, eres del tipo de persona que quiere ir demasiado rápido y hacer mucho. Tu cuerpo te dice que dejes de creer que si descansas un momento serás considerado perezoso o ingrato.


Problemas en los pies

 Los problemas en los pies son muy numerosos.

Como los pies son el medio por el cual las piernas pueden avanzar, representan el medio utilizado para ir hacia adelante en la vida. Tener problemas en ellos significa que la persona no encuentra los medios necesarios para avanzar, ya sea que sienta demasiados miedos, que se deje detener por los demás o que sienta que la detienen. No está segura con respecto a la dirección a seguir. Este problema también puede indicar que la persona tiene la impresión de estar parada siempre en el mismo lugar, de no avanzar. Además, puede ser una persona a la que le gustaría huir y no está suficientemente arraigada en la Tierra o en el mundo físico. Se aísla de la realidad material a causa de sus temores. También puede producirse dolor en el pie en una persona que tiene miedo de que la pongan "de patitas en la calle", es decir, que la cesen en sus funciones. Si los pies duelen más durante el reposo que en la actividad, indica que la persona no se permite detenerse a descansar. Quiere ir demasiado rápido o hacer demasiado para lograr sus metas. Se valora mucho por sus acciones.

 

Tus pies son muy importantes para tu cuerpo físico. Existen para sostener todo tu organismo y para ayudarte a avanzar en la vida. Te dicen que debes hacerlo alegremente, con entusiasmo y de manera relajada. Los pies son la parte de tu cuerpo que está en contacto directo con la Tierra, y simbólicamente, esta representa a nuestra madre. Todo problema en los pies te dice que te mantengas bien arraigado a la realidad del "aquí y ahora", teniendo más confianza en el Universo y en tu intuición. Corre, vuela, no dudes en tomar los medios que consideres necesarios para avanzar. No te dejes "pisar" por nadie. Esto te dará la ocasión de vivir experiencias  diferentes  y  de  descubrir  tus  talentos  ocultos.  Siéntete  sostenido  y  la  vida  te sostendrá.

 

Fuentes: Lisa Bourbeau y enlaces de especialistas en traumatología y fisioterapeutas.


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