13.- Los 4 ciegos y el elefante

Cuatro ciegos encontraron un elefante:


El primero, cogiéndose a una pierna dijo: “Es como una columna”

“Es una cosa grande, rugosa y larga como una alfombra” dijo el segundo mientras le tocaba la oreja.

“No, es como un gran barril” dea otro tocándole la barriga.

El último, cogiéndole la trompa gritó: “Yo tengo la verdad. Es un tubo recto y hueco”.

Cada  uno  razonaba  según  lo  que tocaba.  En realidad, todos tenían razón, según su experiencia, pero no la realidad.


Muchas veces ocurre lo mismo, cuando vemos las cosas sólo parcialmente. Por eso, la interacción con otros, puede aportar y llegar a una mejor visión.


Si aplicamos la alegoría a una empresa, podremos entender que su crecimiento no tenga la fuerza que podría. La información entre los distintos departamentos de una misma empresa, del director administrativo, del de marketing, del de producción,  del de investigación…, o de un consultor externo cuando la empresa en menor, podría ser crucial para un mayor rendimiento. Lo mismo sucede en un equipo deportivo, en una familia, en el estudio de una carrera.  


El resultado final sería algo muy diferente a un elefante, pues éste tampoco lo podemos diseccionar en trozos y pretender que siga vivo. Tampoco, si lo cortamos en cuatro partes ,tendremos cuatro elefantes pequeños.

Si dividimos una organización en partes,  un equipo en partes, nuestra unidad sistémica (cuerpo, mente, espíritu y emoción) en partes, no percibiremos la realidad, tan sólo un fragmento desvalido.